miércoles, 15 de octubre de 2008
Roberto Andrade Fonseca
Esta rabia que a todos nos inunda
la perversa conciencia de la nada
las pulsiones agresivas retenidas
hoy parece que brotan angustiadas
un encuentro cara a cara con el diablo
una inmensa cortina que cancela
todo intento crucial de conocerte
enmohece los goznes de tus puertas
un diptongo felino que se escucha
a lo lejos rasgando los silencios
es presagio de noches lujuriosas
en que el diablo está de nuestro lado
el amor en esta etapa de mi vida
está impregnado de espíritus cercados
por las vallas espinosas que se alejan
hasta donde el horizonte desvanece
Zuzana Iglesias

Es lo que se aprende de un viejo perro tirado, que no va a levantarse jamás.
Un hombre no patea perros heridos
Una mujer sí, una a la que todo le parece insignificante
Esa que hace un gesto de desprecio ante cualquier cosa
Esa que hace sonar los tacones cuando está molesta
Esa que te dice que hubiera preferido casarse con: Luisito
Esa...
esa sí patea perros heridos
Y no sabe que les hace un favor
Un perro herido sabe lamer sus heridas
Buscar la obscuridad
Reconfortarse
y olvidarse de las perras malnacidas.
Álvaro Itzamá Domínguez Reyna

poema a Cachivache de sonoros ecuadores
BAMBA ecuatoriana
Cuchunada, cuchubamba bamba cucha desde la enmohecida perla del papal
-o-apanmariposa espiritrompa de la figura estrepitosa sin símil pochoaquí fue tu estructura de plasmosis epidérmica apóstrofe y no profeta
Cómo encuadernar aquellos aquilatados derrumbes en una forma
potente y pluscuamperfecta en escarchado
terreno del silogismo mántrico
con todos tus pomposos zigzagueos
sólo faltaron dos ESES
para leerte completo
un ship of fools consternado en su vida eléctrica y catódica
para terminar diciendo que un colmillo blanco es terreno del flemático ostracismo
te quiero en esta antibalada disonante
------que se cae dejando un terrible azogue de música efímera
como gotas de almíbar BAMBA ecuatoriana por si nos falla el ritmo
en este jaripeo de colapsos suburbanos
para ti el derroche de una larga disidencia desde
una pérfida Tesalia
BAMBA y las mujeres danzan con lengua de hierro
ah!
Aquí te me termino el cabeza rompiente animal de textura choncha
aquí mis aguas por el hombre fumigado entre la cal del llano
aquí tus centros y tus sures conos caribes y cachivaches
BAMBA te repito en los truenos y esternones
!
Ulises Isaac López Acosta

como es que habiendo sol,
teniendo música y canto,
baile de la natura y sus hojas al viento,
colores para pintar de una gama imperceptible,
amistades etéreas que se vuelven únicas siendo solo 1 día,
como estando en el movimiento que alimentamos
los de abajo, la tribu de los zapatos rotos,
como escarbando debajo de la mierda para encontrar lo bonito,
lo sublime de la conquista espiritual cotidiana,
el placer monótono y monógamo de la soledad,
como habiendo flores, como existiendo pechos y caderas,
tantas caras lindas de primaveras en el rocío de la juventud madura,
fruta fresca para ser mordida
...explícame por que siendo personas,
la raza de los humanos, por que contemplando la magia de respirar,
la fragilidad de la ropa rasgada,
bastones de seis cuerdas,
pudiendo descifrar los espejos,
las miradas ruido,
las miradas silencio,
como existiendo los regalos,
la ciencia,
la poesía,
como rastreando el principio de las cosas,
como bebiendo vino de tercer mundo,
construyendo un mundo nuevo,
explícame por que entonces
me siento tan miserable ...
...
...
..
miércoles, 17 de septiembre de 2008
Andrés M.C. Jaime
A R
Tu voz: esporas
avanzan a través del enhiesto silencio
hacia el mío
Calor: efusivos,
veloces alfileres
perforan cada poro
Aroma: corren almas de tu aliento
hacia el mío
se adhieren
botan por la gruta del anhelo
vibran
la dicha controlan y contraen
hasta que un bello brote de saliva
desprende la frase temblorosa y el delirio
hacia el mío
y mis pasos
entonces
igual que las palabras
avanzan hacia ti
y se desvanecen
Valeria Salas Carrillo

Soy violenta en la hora más tierna
De mi propio reloj;
Dulce en el éxtasis de mi saliva más ácida.
Ayer era niña y contaba con los dedos,
Hoy soy sombras y carne:
Cuento cuentos.
Soy mariposa cuando necesito volar,
Frágil como fuerte,
Insoportable cuando empiezo a hablar de mí
Frente al espejo,
Tremendamente borrosa cuando estoy enamorada.
Mi nombre es uno
Y pronuncias los que te caben en la boca
Cuando me besas y te duele la cabeza
De escuchar a tantas mujeres
Pensar entre mi lengua.
Soy hija del mar y del desierto,
Un collage de extremos
Atados con hilos imaginarios a un mismo cuerpo.
Sangre de crimen y sacrificio
Corriendo,
Sonrisa viva en llanto.
Todo cuando me despierto.
Jorge Posada

y resultan más demoledoras que cualquier espejo.
Me percato de las horas desperdiciadas,
de la obsesiva gordura,
de la calvicie incipiente.
Miro cómo De Niro pasó de ser Travis
a esos personajes de ocasión:
policía, amante, maestro;
papeles que requieren apenas leer adecuadamente las líneas.
Debí hacer lo mismo,
cumplir con mi obligación de pater familia
y desmentir la felicidad de los otros cuerpos,
de las madrugadas con la radio encendida.
Como él, debí aceptar que lo difícil
es hacer bien los papeles mediocres.
lunes, 18 de agosto de 2008
Adriana Tafoya Chávez

La música traza con violentos pincelazos
paredes azules agrietadas
descascarándose en hojuelas
En el sofá
un hombre desnudo
con los calcetines puestos
anudados por las puntas
estira los pies
hasta tensarlos
en compás erótico
Casi eyacula
Alejandro Campos Oliver
Y al final siempre quedan sólo migajas de noches que terminan pronto
siseos de mundos subterráneos llenos de montículos de nubes
sombríos silencios donde la luna reina reflejando sílices de tonos ocres
Subyugado a tu recuerdo sigo como caracol de tiempo buscando alas
como cocuyo o gusano de luz errante
que ha perdido el utópico mapa de su destino
Transito por los ásperos senderos
del olvido que no llega /
atajos de estalactitas de niebla que se secan
cada atardecer que evoca tus restos
como murmullos de cielos caídos
de días de luna embriagada
o miradas dulces /
de madrugadas de ríos y olas rompiendo ensueños/
días de vagabundos que llevan cuarzos en la manos
con la esperanza de tragarlos en la cima de una montaña/
días secos y poblados de recuerdos que posiblemente jamás existieron
Alejandro Martínez Lira

Me pierdo entre la garganta del insomnio
en la noche que levanta siglos. Mi temor
de cuerpo dividido en sombras;
los muros, mi voz: los cristales.
Mi descuido de no saber lo que pasa.
Sólo entiendo tus labios, desnudos, concretos
sobre la insalvable isla de los míos;
sólo entiendo tu carne, tus manos, la noche
todo lo que salva a mi muerte
de morir fuera, distante,
afuera de todas las fronteras de tu carne.
Se derrumba mi cuerpo sobre la noche;
mi insomnio se sabe en otros ojos, otra boca.
No hay nombres, idiomas, alfabetos,
y lo que no es tiempo es conjuro,
es mundo; entiendo, son labios:
todo lo que salva a mi muerte
de morir fuera, distante, muy afuera de todas las fronteras de tu carne.
Andrés Cisneros de la Cruz

Vitrina de la florescencia
(1) gotas de sangre embarradas
alrededor de la herida
(2) diminutos triángulos de vidrio
en la planta de un pie
(3) tierra limpia dentro de la sangre
roja oscuridad seca, la pulsión de la noche
(4) noche de palmeras solas
azotándose como oleaje contra el viento
(5) la tormenta gritándole a los peces
los peces internos, dormidos en la ballena
el único lugar para permanecer de pie se ha hundido
en la selva el ruido es silencioso
preciso es el escándalo de los insectos
los ventiladores no espantan a los moscos
compite su aleteo
algo está rugiendo delante de mi choza
soplando con aliento de ventisca
el escupitajo del cielo cayó justo en medio del mundo
y salpicó la comida la memoria de un cuerpo muerto
entre los surcos meto la mano
y saco un puñado de flácidos glandes terrosos
es mi decisión mascarlos
pajaritos o derrumbes en el agujero de una tumba
derrumbes arcillosos cubiertos de aguamiel
sabor térreo envuelto en el crujiente silbar de las rocas
pequeñas rocas masticadas demolidas
descascaradas piedras a punto de partirse en dos
he preferido siempre comer de la tierra negra
de su sabor mojado que queda después de la lluvia
saborear esta menta azulada del cansancio
en los terrones del fuego leve de lo amargo
la somnolencia de la realidad difuminándose
que delimita cada cosa en radiantes partículas
lúcidas moléculas que se estrellan en las superficies
para llenar de algún sol las partículas coloras
llamas que empiezan a encenderse
en los poros dilatados de la materia
¿carne de los dioses?
(fragmento)
Anuar Zúñiga Naime

Actualmente es miembro de los colectivos Turno 1440 y de la Plataforma de Artistas Chilango Andaluces (PLACA) y es editor de la Casa de Retiro para Poetas Incurables de la revista electrónica de KALA Editorial.
MUNDO MODERNO
Mesías mariguanos merodeando muladares monarcales.
Mandatarios megalomaniacos; miopes, mandando masacres mundiales:
matanzas macabras.
Miedo mediático, mediáticas mentiras moldeando mentes maleables.
Magros muros mostrando musgo-marketing. Moho modernista.
Maricas maquillados: moradores marginales.
Manos menesterosas mendigando monedas.
Médicos matasanos mordiendo matrices moradas, matando madres menores.
Monjas masturbándose.
Moral malsana, morbosa.
Máscaras marfiles mirando mudas.
Mercenarios maleantes mutilando mártires mustios (musulmanes, marxistas, mujeres, morenos, mulatos, más…).
Místicos mediocres mercadeando miedo.
Macilentas; maliciosas miradas malabareando milagros malogrados.
Marasmo mercantil, modernidad medieval.
Metrópolis mezquina, marrullera muertadehambre… misántropa.
Mundo mingitorio.
Mundo minado.
Mundo moderno.
Madre, moléstate.
Manda maremotos, meteoritos, malaria.
Moviliza motines, marcianos malintencionados.
Ménguanos.
Mérmanos.
Muélenos.
Mátanos.
domingo, 17 de agosto de 2008
Baldomero Reyes
Apuntes andrológicos
Hombres de sola edad
y solitario magisterio,
enquistados en la variación incesante
de los aromas de un bosque inexistente,
hecho de sonrisas como adelfas,
de interrogaciones sobre cipreses,
de caricias-roble
caricias-álamo
caricias-nomeolvides,
de abandonos
o traiciones-azahar,
yerbabuena,
sándalo o canela.
viernes, 8 de agosto de 2008
Edgar Khonde

Ámanos a nosotros
Ámanos a nosotros,
los poetas
llámanos a la costa
de la mar que apague la sed
porque estamos mendigando
tuertos
llevando un bote donde recogemos
apenas cenizas
guiados por el perro abismo
que se abre para no dejarnos caminar
ofrécenos tu mano
elévanos hacia donde tú
no dejes que la tierra nos encuentre
o nos pongan monedas en los ojos
líbanos
para dejarnos secos
que nadie se acuerde de nosotros
piérdenos del recuerdo de los libros
que no haya ni fósil ni remembranza
porque todas las piedras
necesariamente son altares
métenos en el útero
de donde desgraciadamente nos escapamos
llénanos de arena
que ni una estrella nos alumbre
viértenos
en el campo de los anhelos
déjanos dormir
aléjanos del insomnio
que viene con la madrugada
ocúrrenos
opta por arrancarnos de los huesos
desmiémbranos
hala de las costillas
las entrañas
indáganos
hasta que ninguno quede
que la historia nos niegue
y la memoria nos haga polvo
enlutécenos
del magro negro
porque estamos huyendo y deshuyendo
trayendo la ciénega al pantano
ámanos a nosotros,
los contradichos
los impugnados
Los privados de la rotonda
y homenajes
búrlate...
pero sírvenos de ayate.
Eric Uribares Rangel

Hipocondría
Para este dolor
de laberintos en el pecho,
síndromes de ausencia
y culpas de hipotálamo:
ni píldoras
ni sueros
ni ampolletas.
Sí
el marcapasosde tu adentro.
Haydee Ramos Cadena
DANZA
-tari ki ta di/ ta ta take ta/
ta ta take ta/ ta tom ta -/
ka ra ta ka/ da di gue ne/
Cuerpo este cuerpo,
- marioneta-
hilos del cielo,
abre el círculo
negro espacio
donde perpetuo
la experiencia
energía infinita.
Regocijo de pies
que adornan el piso
invocan la lluvia
despiertan la tierra.
Dedos firmes
cuentan historias
luz de luna.
Revelan secretos,
templos ahogados
en la memoria
que guardan
la historia védicade trinidades creadoras.
Itzel Dayan Casaña Flores

PERSÉFONE
Se le ha escapado la sombra al diablo.
Perversa,
traviesa,
mujer niebla,
mujer pantera,
sombra hechicera.
Jezabel belleza de infierno.
Cuando vuelvas a su lado recuerda el decirle que estas de mi enamorada.
Que eres menos oscura y más ligera,
porque se quedaron trozos de ti en mi lengua.
Ivan Vergara García

En las calles de la ciudad
I.
Por qué extrañar el campo
si aquí las bestias no son menos temibles?
Por qué engañar a los bienaventurados
con alabanzas del terrible equívoco?
O dime mujer,
por qué creer que me acuesto a descansar?
Damos el impulso súbito
antes de ser borrones
de este desierto rojo.
La última vela siempre se consume
con la cruel sonrisa de Dios.
Por qué no abandonarme a la miseria
si también es una cálida delicia?
Por qué habría de besar a los súcubos
si van por mí y mis recuerdos?
O dime mujer,
por qué deberle a la gracia
lo que coseché en soledad?
II.
Escribimos la épica infame
del eterno retorno,
náufragos en la selva más dura
la más gris.
Lo que espera no es el futuro,
no es el arribo a la orilla.
Dime, paciencia efímera,
por qué me ofrezco a los caníbales
y por qué mi fe cae al revés.
Seremos entonces eternos sin-nombre,
soldados de la espera, marionetas autónomas,
Mesías doblados por el polvo del sur
que alguna vez tuvo nombre.
Javier Villaseñor Alonso

AUTORRETRATO ANÓNIMO
Hueco y ausente
nazco
entre los límites filosos
del espejo,
donde su transparencia
olor a plata me corta la epidermis.
Todo a sus cuchillas se somete:
soy de perfil opuesto,
una silueta de blanca sombra,
niebla, aire, vapor,
notas apagadas,
luz con sabor de falta,
sorda y pálida mentira:
nada.
Me develo
desde el fondo de mis ojos
y daltónico,
(aunque ya no importe)
me asgo a este retrato
–cristalino y sólo mío–
que es, de cierto,
el único que yo
no pinto.
jueves, 7 de agosto de 2008
José Miguel Lecumberri

La noche surca el océano como una lóbrega garza de humo. Adentro de esa matriz nutritiva, preciosos resplandores delatan la presencia de la vida. El ave inserta su afilado pico como un florete de luz en la salada placenta y logra borrarle un instante a la eternidad. Sobre eso han escrito los poetas, sobre eso han fornicado los dioses.
Mis migrañas, justos castigos para todos los crímenes que no he cometido.